Para mí la travesía empezó en lo que se llama pre-travesia, una semana antes de partir, cuando debido a que yo pertenecía al grupo cocina, y en especial, a grupo bandejas industriales, debimos hacer cerca de 2050 manteles de papel para las 76 bandejas rojas; eran 10 modelos para tres comidas diarias pos 11 días, lamentablemente en viaje para las cocinas de cada día era mas fácil presentar las bandejas sin mantel, por comodidad y rapidez, creo. Bueno esta faena fue algo tremendo, trabajando cerca de 10 personas a diario haciendo manteles, fue una verdadera travesía esa semana completa.

Para partir a la travesía no debimos reunir en el casino de Viña del mar a las 10 de la noche, para cargar los equipajes y partir a la 12 de la noche. La primera parada fue en el paso Los Libertadores para hacer los tramites de aduana reglamentarios; aquí fue donde paso algo anecdótico y que de seguro será una de las cosas que siempre se recordara de esta travesía, el descuido de Marcelo Araya para dejar la cédula de identidad en chile, con lo cual debió dejar el grupo y devolverse a buscar su cédula para luego alcanzar el grupo en brasil. Fueron cerca de dos días de viaje atravesando Brasil; en donde se realizó la primera parte de un acto poético que había preparado un grupo del curso con Andrés y Manuel, un buen tiempo antes de la travesía, esto fue en una bencinera en Argentina en una de las paradas mañaneras, esto era una actuación en torno a unos versos de un poema , cada persona que actuaba decía unos versos mientras gesticulaba y caminaba de acuerdo a los versos del poema. Después de cerca de tres días de viaje llegamos a la aduana de Foz de Iguazú en Brasil, donde hicimos los tramites reglamentarios, ya al otro lado de la frontera hicimos el descanso para desayunar, en pleno desayuno y croqueo nos encontramos con una grata sorpresa, la llegada de Marcelo Araya, quien nos había alcanzado y se hacía cargo de la ruta para emprender viaje a Joao Pessoa. Ya en Brasil, la primera meta era llegar a Río de Janeiro, para visitar al poeta Brasileño Gerardo Mello, amigo de Godo y compañero en las primeras travesías por América, fue cerca de un día y medio de viaje para llegar hasta Río de Janeiro, al llegar nos detuvimos en la playa de Copacabana, en donde estuvimos cerca de dos horas para tener el encuentro con Gerardo, se puede decir que en Copacabana tuvimos un gran recreo, para descansar y tomar fotos, luego de dos horas aproximadamente fuimos al encuentro de Gerardo en su departamento en un edificio céntrico, nos recibió a todos en su departamento lleno de historia y arte. Gerardo nos contó de las Travesías con Godo, como eran estas travesías, además de anécdotas de estas, Nos contó algo de Godo, para nosotros fue como escuchar la leyenda desde una leyenda; aquí se presento la segunda parte del acto poético como forma de presente a Gerardo; después de cerca de una hora con Gerardo debíamos emprender el viaje nuevamente hacia Joao Pessoa, fue una buena experiencia para la mayoria del curso conocer a Gerardo Mello, nos hubiera gustado seguir escuchando a Gerardo por horas pero el debía de descansar y nosotros seguir nuestro viaje.

Después de cerca de dos días viajando llegamos Joao Pessoa sin tener algunos problemas en el viaje relativo a los buses, ya sea problemas con amortiguadores y motores, o ya sea por estar perdidos algunas horas sin encontrar la ruta, pero sea como sea llegamos a Joao Pessoa en donde llegamos de noche a un camping, esa noche llegamos y lo primero fue poner las carpas para dormir esa noche, después de armar las carpas esa noche lo primero que hicimos fue partir a la playa a relajarnos, a bañarnos y disfrutar un poco de la noche tocando guitarra, cantando y bañándonos como ya dije, para luego ir a acostarse para trabajar al día siguiente, ya sea los de campamento levantando las carpas de servicio, para almorzar y para comida, ya sea la gente de cocina recontando todo y embalando la comida para el viaje de vuelta, fue así como empezaron los preparativos para levantar la obra que debíamos de hacer en Brasil, esta consistía en 21 verticales, que consistían el 2 tiras de fiero torcidas que terminaban en un rombo, estas 20 o 21 verticales se dividían en dos grupos, cada grupo formaba un triángulo isósceles uno mas pequeño que el otro, en cada parte de la obra habían unos tableros los cuales tenían una deformación de una tipografía, creo que era la futura, la gracia era que a cierta hora del día se puede leer un poema en portugués, traducido por un poeta brasileño amigo residente en Joao. La obra se hizo a un lado del Camping, al tercer día se hizo un banquete para celebrar la edificación de la obra en brasil, el plato fue el Ají Gallina, una comida peruana idea de una compañera que sabía hacer esta comida. Antes del banquete se hizo la representación completa del acto poético con los disfraces correspondientes, después de esto nos aprestamos a cenar el banquete preparado durante toda la tarde, después del banquete tuvimos la noche libre para disfrutar antes de partir nuevamente el viaje. Al otro día por la mañana debíamos sacar las carpas y embalar todo nuevamente, volver a cargar los buses con todo loe llevábamos, carpas, bolsos, comidas, mesas, etc. Al emprender el viaje de vuelta, entramos a Joao Pessoa a visitar la Catedral de San Francisco, una hermosa catedral, la cual croqueamos y donde tuvimos una pequeña oración para emprender nuevamente el viaje a Chile. Fueron cerca de dos días hasta llegar a nuestra otra detención llamada Ouro Preto, a esta ciudad llegamos de noche por lo cual tuvimos que buscar un camping para pasar la noche, después de pasar la noche en los buses y algunos en carpas, nos aprestamos a dirigirnos a la ciudad par dibujar las iglesias que caracterizan la ciudad, estuvimos toda un mañana en la ciudad dibujando pasado el medio día emprendimos nuevamente el viaje, ahora nos dirigíamos a Belo Horizonte, donde tuvimos una detención para comprar recuerdos en un mall de la ciudad luego de cerca de dos Horas en el mall, emprendimos nuevamente el viaje. Fue cerca de un día y medio para llegar hasta Foz de Iguazú, a donde llegamos de noche y en donde tuvimos una cena en un local de la ciudad, la ultima cena antes de salir del Brasil, luego de la cena nos dirigimos a la frontera, a la aduana, donde estuvimos cerca de hora, para ahora emprender el viaje por Argentina, fueron cerca de dos días y medio atravesando Argentina para llegar nuevamente a Chile, en chile tuvimos que detenernos en la Ciudad Abierta, en Ritoque a dejar todo lo que llevaban los buses, exceptuando el equipaje, ya que la ultima detención, nuestro destino era Avenida Perú, aun lado del Casino de Viña del Mar , en Ritoque estuvimos cerca de 20 minutos descargando, comida, los pañoles y las mesas todo en un taller, para volver a subirnos al bus y terminar nuestra travesía en Avenida Perú, donde nos esperaban nuestros familiares, después de 16 días sin vernos, ya habíamos llegado…

Nota: Este texto es del año 2001, y forma parte de mi carpeta de travesía de aquel año, para mas información acerca de las travesías ver acá